LOS NEANDERTALES “DOMESTICARON”EL FUEGO José Aparicio Pérez. Mar 10/08/2021 13:14

Los Neandertales domestican el Fuego. 

Hallazgo de un Hogar de casi 100.000 años en Oliva   

          La Cova Foradá de Oliva fue vivienda de Neandertales durante miles de años, a partir del 30.000 a. de Cristo lo fue de cromañones y desde el 10.000 de Mesolíticos.

La proximidad de la Marjal-Albufera de Oliva-Pego proporcionaba abundantes alimentos.

La domesticación del fuego, es decir la posibilidad de producir fuego a voluntad, dónde y cuándo se presente, es un hito singular en el proceso evolutivo de la Humanidad, que facilitó la vida enormemente.

El testimonio más claro es que en el lugar de habitación de una comunidad humana se encuentren hogares, es decir un lugar o varios donde durante cierto tiempo esté encendido un fuego, que puede ser durante decenas, centenas o millares de años, tiempo más reducido es difícil que deje huellas y si las dejó se pudieron perder por pisoteo, disgregación y dispersión de los restos.

El fuego es uno de los cuatro elementos esenciales de la naturaleza y su conocimiento lo fue desde los comienzos de la Humanidad como tal, su domesticación fue otra cosa, su producción a voluntad se inició y originó bien avanzado el proceso de hominización.

En los últimos tiempos se han conocido hallazgos anunciados con gran sensacionalismo por su gran antigüedad, en un caso con fecha próxima a los 850.000 años. En nuestra Comunidad también se han señalado en algún yacimiento, debiendo tener en cuenta lo dicho para considerarlos hogares, siendo lo principal su perduración en el tiempo y en el mismo lugar.

El que anunciamos, descubierto en la Cova Foradà de Oliva, reúne las características para considerarlo como tal, en atención a su extensión y potencia. Gruesa capa de cenizas muy compactadas, comprimidas por los miles de toneladas de sedimentos encima de la capa 48 donde se ha localizado.

El englobar, junto a las cenizas y carbones, numerosos huesos de animales, residuo de los alimentos cárnicos consumidos a la vera del hogar, es también testimonio de la consideración como hogar; osamentas partidas para aprovechar los restos grasos del interior de los huesos. Los restos de lepóridos, conejos esencialmente, constituyen el mayor volumen de los huesos acumulados, junto a restos de cérvidos, cápridos, équidos, probablemente bóvidos, y fauna actualmente extinta en el territorio.

Es evidente que en el hogar se asaba la carne, haciéndola más sabrosa y digestiva; también empieza el equipo de arqueólogos que trabaja en la Cova Foradà a sospechar que se pudo practicar algún procedimiento de ahumado para la conservación de la carne; en todo caso el fuego pudo servir para calentarse en los meses invernales, para facilitar la talla de instrumentos líticos, y por supuesto, para ahuyentar a los depredadores.

Por la profundidad a que se encuentra, alejado del Paleolítico Superior y en pleno nivel Musteriense, se le ha asignado una antigüedad cercana a los 100.000 años.

LA RELATIVIDAD DE EINSTEIN SE MANTIENE. LOS AGUJEROS NEGROS

Nada puede contra la relatividad de Einstein (por ahora)El seguimiento de una estrella durante 26 años confirma la validez de la famosa teoría en el ambiente más extremo de la galaxia La Teoría del Camaleón: otras leyes rigen el Universo más allá de Einstein Comprueban la simetría del espacio-tiempo predicha por Einstein con dos relojes atómicos Descubren un agujero negro capaz de hacer girar el espacio-tiempoCuando Albert Einstein publicó su famosa teoría de la relatividad general en 1915, mostró que el tiempo y el espacio, que siempre se habían considerado entidades diferenciadas, formaban en realidad una entidad única. Una especie de tejido en el que se desarrollan todos los eventos físicos del universo y que además es maleable, ya que se curva en presencia de la materia. Es lo que hace, por ejemplo, que los planetas giren alrededor del Sol. Sin embargo, los científicos no estaban muy seguros de que esta teoría funcionara igual de bien en los ambientes más extremos de las galaxias, como los entornos de los agujeros negros supermasivos, donde la gravedad es irresistible. Ahora lo han comprobado y el genial físico sigue teniendo razón. Aunque quizás, dicen, no por mucho tiempo.El equipo de astrónomos, entre ellos varios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han confirmado que los postulados de Einstein funcionan correctamente en los alrededores de Sagitario A*, el gigantesco agujero negro (su masa equivale a la de cuatro millones de soles) en el centro de la Vía Láctea, a unos 26.000 años luz de la Tierra.Sagitario A* está rodeado de un pequeño grupo de estrellas que giran a su alrededor atraídas como polillas a la luz. Para realizar este trabajo, cuyos resultados aparecen publicados en la revista «Science», los investigadores se fijaron en una de ellas, llamada S2, que dibuja una elipse muy pronunciada en torno al agujero negro. Entre los motivos para elegirla es que esta estrella tiene una órbita de tan solo 11 años y medio, mientras que las de la mayoría en el grupo son más largas que la vida humana.Los agujeros negros tienen una densidad tan alta que nada puede escapar de su fuerza gravitacional, ni siquiera la luz. Una vez que algo cruza el horizonte de sucesos, no puede escapar. Sin embargo, la estrella elegida por los astrónomos se pasea lo bastante lejos como para poder seguir su camino.En el punto de máximo acercamiento, S2 se sitúa a tan solo unas tres veces la distancia que existe entre el Sol y Plutón. A esa distancia, y debido a la enorme fuerza de gravedad de Sagitario A*, la relatividad predice que los fotones (partículas de luz) deberían sufrir una pérdida de energía, lo que se conoce como desplazamiento al rojo gravitatorio. Eso es, precisamente, lo que ha medido el equipo científico, confirmando un resultado publicado en 2018.Los láseres de los dos telescopios Keck (Hawái), propagándose en dirección al centro galáctico. Cada láser crea una estrella artificial que se emplea para corregir la distorsión de las imágenes producida por la atmósfera de la TierraLos láseres de los dos telescopios Keck (Hawái), propagándose en dirección al centro galáctico. Cada láser crea una estrella artificial que se emplea para corregir la distorsión de las imágenes producida por la atmósfera de la Tierra – ETHAN TWEEDIEComprobación independiente«Este tipo de experimentos está sujeto a un gran número de posibles errores y, desafortunadamente, el equipo que difundió el resultado anterior no publicó todos los datos, algo que debería ser estándar hoy día», señala Rainer Schödel, investigador del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía y uno de los autores del estudio. «Con este trabajo aportamos una comprobación independiente de un experimento extremadamente difícil, muy necesario en este caso, y todos los datos y los análisis estadísticos», añade.Los datos clave en la investigación fueron los tomados con el telescopio Keck de Hawái durante los meses del máximo acercamiento entre la estrella y el agujero negro (abril, mayo y septiembre de 2018). Estos datos se combinaron con las mediciones realizadas en los últimos 24 años, lo que permitió obtener la órbita completa de la estrella en tres dimensiones y, a su vez, comprobar la validez de la relatividad general.Más allá de EinsteinEl equipo pudo ver la mezcla de espacio y tiempo cerca del agujero negro supermasivo. «En la versión de Newton de la gravedad, el espacio y el tiempo están separados, no se mezclan; en la Einstein, se mezclan completamente cerca de un agujero negro», señala Andrea Ghez, investigadora de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA). «Einstein tiene razón, al menos por ahora», afirma abriendo la puerta a otras realidades. «Nuestras observaciones son consistentes con la teoría de la relatividad. Sin embargo hay una vulnerabilidad: la relatividad no puede explicar completamente la gravedad dentro de un agujero negro, y en algún momento tendremos que ir más allá de Einstein, a una teoría de la gravedad más completa que explique estos entornos extremos», sugiere.A los fotones de S2 les lleva 26.000 años alcanzar la Tierra, así que los científicos han visto algo que ocurrió hace realmente mucho tiempo. «Este resultado es un ejemplo claro del enorme potencial de centro galáctico como laboratorio, no solo para estudiar los núcleos galácticos y su papel en la evolución de las galaxias, sino también para resolver cuestiones de física fundamental», concluye Schödel.

ATAPUERCA EVOLUCIONA, SUS INVESTIGADORES NO

EL ABC TRAE, HOY, LA NOTICIA QUE ADJUNTAMOS Y QUE REPITEN DISTINTOS MEDIOS. SIN EMBARGO, A PESAR DE LOS CONSTANTES HALLAZGOS AQUI,ALLA Y ACULLA, QUE DEBIERAN HACER MEDITAR, SUS INVESTIGADORES SIGUEN REPITIENDO EL VIEJO MANTRA : OUT OF AFRICA, ES DECIR TODO SE ORIGINO Y SALIO DE AFRICA CUANDO LA REALIDAD OBLIGA YA A PENSAR EN UN ANCESTRO COMUN EN AFRICA, EUROPA Y ASIA, QUE HABERLO AYLO, TIPO DRIOPITHECUS, A PARTIR DEL CUAL SU EVOLUCION DISTINTA POR ADAPTACION A LOS DISTINTOS TERRITORIOS Y MEDIOS DIO LUGAR A LAS DISTINTAS POBLACIONES POSTERIORES.
LEAN LO DEL ABC :La portada de la revista ‘Nature’ anunciaba en 2008 el hallazgo en el yacimiento de Atapuerca, en Burgos, del europeo más antiguo, de 1,2 millones de años. Bautizado como Homo-sp, que significa ‘especie indeterminada’, su existencia se dedujo a partir de un único resto, una mandíbula incompleta encontrada un año antes en la Sima del Elefante. Si ese descubrimiento crucial confirmaba la llegada temprana de los homínidos a Europa, un nuevo hallazgo en el mismo lugar ya los sitúa aquí 200.000 años antes.

El ‘tesoro’ prehistórico es una pequeña lasca de cuarzo de 1,4 millones de años desenterrada varios metros por debajo de la famosa mandíbula durante la campaña anual de excavación que este mes ha llevado a cabo el equipo investigador de Atapuerca, dirigido por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell. La muestra de industria lítica, considerada el hallazgo «más extraordinario» de la campaña, se encuentra en el nivel 7, que hasta el momento no presentaba ninguna evidencia de presencia humana.Lasca de cuarzo de 1,4 millones de años de antigüedad encontrada en la Sima del ElefanteLasca de cuarzo de 1,4 millones de años de antigüedad encontrada en la Sima del Elefante – María Guillén, IPHES

Las implicaciones del descubrimiento van aún más allá de Atapuerca. La lasca tiene la misma antigüedad que el molar del llamado Hombre de Orce, encontrado en el yacimiento de Fuente Nueva, en la cuenca granadina de Guadix-Baza. «Esto quiere decir que la Península Ibérica, o al menos una buena parte de ella, ya estaba completamente ocupada en esa época», dice Bermúdez de Castro. Probablemente, los homínidos que dejaron esa lasca fueron los primeros que consiguieron entrar en Europa. «Aunque nunca se sabe qué es lo que va a aparecer, no creo que podamos encontrar restos más antiguos», añade. Sí llegaron antes a las puertas del continente, como demuestran los restos de Dmanisi, en Georgia, de 1,8 millones de antigüedad.

«Estas poblaciones venían de África y no estaban habituadas a climas tan frescos como los que puede haber en el norte de Europa. No pasaron del Mediterráneo», recuerda Bermúdez de Castro. Precisamente, en el nivel 7 también se han recuperado restos óseos de diferentes animales, entre los que predominan los de suido (la familia de cerdos y jabalíes) y tortuga, que refuerzan la idea de que hace más de un millón de años la sierra burgalesa era un lugar más templado y húmedo que en la actualidad.

Presencia continuada

Además, nueve nuevas piezas líticas de hace 700.000 años descubiertas en el nivel TD8 de Gran Dolina llenan un vacío en el registro fósil y confirman la presencia continuada de humanos en la sierra a lo largo del tiempo. «El hallazgo es muy relevante, porque nos dice que las cuevas se ocuparon desde que se abrieron hace 1,4 millones de años hasta que se cerraron por completo. Atapuerca ha tenido ocupación humana de forma permanente», señala Marina Mosquera, coinvestigadora principal del equipo de Atapuerca en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES). Bermúdez de Castro también subraya el valor de estas herramientas: «Estamos en una época similar a la del ‘Homo heidelbergensis’, que hace años se creía el más antiguo de Europa, y del que se sabe muy poco. Este nivel nos dará mucha información sobre esta época tan desconocida», afirma. Junto a las herramientas se ha encontrado abundantes restos de fauna, como fósiles de osos muy viejos que tal vez murieron durante el periodo de hibernación, además de rinocerontes, hienas, caballos y bisontes.

Las excavaciones empezaron el 1 de julio y finalizan el próximo día 28. Entre otros hallazgos, en la unidad TD4 de Gran Dolina se han encontrado numerosos restos óseos de especies que habitaron Europa hace 900.000 años, como una cadera y una mandíbula de rinoceronte ‘Stephanorhinus etruscus’. La mandíbula encaja con el cráneo de rinoceronte que se recuperó en 1991 y que se exhibe en el Museo de la Evolución Humana, en Burgos.

Por su parte, en Cueva Fantasma destacan varios restos que evidencian el uso de este espacio por parte de las comunidades neandertales hace alrededor de 70.000 años. Mientras, en la cueva de El Mirador, los hallazgos aportan información relevante sobre las prácticas ganaderas y la cultura de las primeras comunidades pastoriles y agricultoras que colonizaron estas tierras durante el Neolítico. Por ejemplo, se han documentado diversos episodios de combustión, de hace unos 6.000 años, relacionados con la quema del estiércol de los rebaños. Una gran cantidad de restos de fetos y neonatos de ovejas y cabras, junto a la elevada presencia de progesterona (una hormona vinculada al embarazo) detectada en el estiércol, hacen pensar que se trataba del lugar donde se guardaban las hembras durante la fase final de la gestación y a las crías con sus madres en los primeros días de vida. En definitiva, un retrato completo a lo largo del tiempo de uno de los yacimientos más importantes del mundo.

Los neandertales también sabían hacer fuego, según un nuevo estudio

Una investigación trata de demostrar que los hombres de Neanderthal eran capaces de encender fuegos, una capacidad que solo han demostrado sin dudas los humanos modernos

27Daniel Mediavilla19 jul 2018 – 16:26 CEST

El fuego parece un medidor de humanidad. A diferencia de la mayoría de los animales, los chimpancés, nuestros primos hermanos, saben cómo funciona, no se asustan cuando ven un incendio y saben cómo librarse de las llamas sin someterse al pánico. Además, como nosotros, prefieren la comida cocinada a la cruda. Dennis Sandgathe, investigador de la Universidad Simon Fraser, de Canadá, considera que esta fue la primera etapa de acercamiento de los homínidos al fuego. Más adelante, aprenderían a capturar esos fuegos naturales para mantenerlos y cocinar sus alimentos o incluso elaborar herramientas y, por último, se harían con el control de este proceso natural cuando desarrollaron técnicas para hacer fuego a voluntad.

Los Homo sapiens son la primera especie que desde hace unos 120.000 años empieza a dejar muestras claras y abundantes de su maestría con el fuego. Más allá, dudas. En cuevas como la de Wonderwerk, en Sudáfrica, se han hallado pruebas de uso del fuego por ancestros humanos, posiblemente Homo erectus, pero parece probable que para obtenerlo necesitasen fuentes naturales como incendios. Después, lo mantendrían mientras fuese posible, pero si no se daban las circunstancias adecuadas, podrían pasar meses, años o incluso vidas completas sin disfrutar de los beneficios de las llamas.Los neandertales son la única especie a la que se atribuye expresión artística además de los humanos

La humanidad a medias de los erectus es aceptable, pero no sucede lo mismo cuando hablamos de los neandertales, la especie con la que tuvimos hijos hace decenas de miles de años. Aquellos individuos, que son junto a la nuestra la única especie animal con expresión artística conocida, representaron una forma alternativa de ser humanos y cuanto más les conocemos más perturbador resulta pensar en un tiempo en el que dos especies extremadamente inteligentes compartieron la Tierra hasta que una de las dos sucumbió, posiblemente por culpa de la otra. En los yacimientos neandertales se han encontrado restos de fogatas, pero no es seguro que fuesen capaces de encenderlas por sus propios medios.

Hoy, en un estudio que se publica en la revista Scientific Reports, Andrew Sorensen y otros investigadores afirman que han encontrado evidencias de que los neandertales eran capaces de encender sus propios fuegos, una tercera fase del control de este recurso que por ahora solo han probado los humanos modernos. Hasta ahora, en numerosos yacimientos de Homo sapiens se han encontrado restos de pedernal y pirita que se empleaban para hacer fuegos golpeándolos entre sí, pero no es así en los antiguos asentamientos neandertales.

Sorensen, investigador de la Universidad de Leiden (Países Bajos), plantea que las pruebas de la capacidad para dominar el fuego de los neandertales podían estar ocultas entre otras herramientas empleadas para diferentes usos. Las hachas utilizadas por los neandertales para destazar animales o cortar cuero para hacer ropa eran precisamente de pedernal, un material que, golpeado con pirita, puede producir chispas adecuadas para encender fuego.

Los autores del trabajo analizaron algunas de estas herramientas encontradas en yacimientos franceses de neandertales de hace unos 50.000 años y encontraron marcas que, según ellos, se podrían explicar si se hubiesen empleado como parte de un encendedor. Sorensen trató también de recrear la actividad de hacer fuego con aquellos útiles y explica que puede encender un fuego en menos de un minuto. Las marcas que quedaron en las hachas de sílex después de golpearlas para hacer fuego son, según él, comparables a las encontradas en los yacimientos del paleolítico.En las épocas frías hay menos restos de fuegos neandertales que durante las cálidas, algo que sugiere que no eran capaces de generarlo

Para otros expertos en el origen del fuego como Sandgathe, sus pruebas no son convincentes. “No hay restos de pirita en los yacimientos pese a que estamos estudiando periodos de decenas de miles de años. Hay un puñado de piezas de pirita, pero no se tienen pruebas sólidas de que se utilizasen para hacer fuego. Deberíamos encontrar muchas más evidencias, sobre todo en los sitios donde hay fuegos, y eso no sucede. Además, el tipo de desgaste que ellos asocian a la producción del fuego no me parece convincente, podría ser cualquier cosa”, apunta.

Sorensen ofrece algunas explicaciones para estas ausencias. Por un lado, considera que, al ser multiusos como una navaja suiza, las hachas de pedernal empleadas para hacer fuego en un sitio pudieron llevarse hasta otro donde nunca encendieron fuego. Además, apunta que la habilidad para hacer fuego en el momento deseado, evitando tener un fuego encendido todo el rato, reduciría los residuos de la actividad, especialmente en épocas de frío, cuando la madera era un recurso más valioso.

En opinión de Sandgathe, además de que los restos de herramientas con las que hacer fuego no abundan como debieran, la ausencia de restos de fuego en las grutas neandertales en épocas frías particularmente, cuando es menos frecuente encontrar incendios y más necesario es el calor de una llama, sugiere que aquellos humanos no habían controlado la técnica de encender fuego. Para él, por lo conocido hasta ahora, esta técnica solo fue controlada por los sapiens y es posible que sea una de las diferencias definitivas que permitieron a nuestra especie sobrevivir a los neandertales

Análisis del sarro de la dentaduras de los neandertales revela que su desaparición podría estar relacionada con su dieta

EFE10 jul 2018 3:33 PM

neandertal

De acuerdo al estudio, el consumo de vegetales en los neandertales estaba limitado a un tipo de planta o vegetal concreto, a diferencia de lo que hacían los “sapiens” modernos,



Un equipo internacional de investigadores ha estudiado la dieta alimenticia de los neandertales a través del sarro de sus dentaduras y ha concluido que consumían de forma generalizada y arraigada un tipo concreto de vegetales, como estrategia de supervivencia.

El estudio, en el que participan el científico español Domingo D. Salazar, de la Fundación Vasca por la Ciencia, y Robert C. Power, del Instituto Max-Planck de Antropología Evolutiva, y que se ha publicado en el Journal of Human Evolution, parte del debate existente entre la comunidad científica de una de las causas de la desaparición de los neandertales pudo estar en su dieta.

Se cree que los neandertales tenían dietas más limitadas, mientras que las de los antepasados del homo sapiens eran más flexibles y adaptativas, con alimentos procedentes del mar y abundante ingesta de plantas, señalan los investigadores en un comunicado.

“Sin embargo, aunque la ciencia arqueológica ha avanzado considerablemente en las últimas décadas y ha demostrado nuevas teorías sobre las dietas de los neandertales, todavía hoy solo tenemos una imagen fragmentada de su ecología dietética dado que carecemos de información amplia y ambientalmente representativa sobre el uso que hacían de plantas y otros alimentos”, indica Salazar

La investigación de los fragmentos de cálculo dental o sarro realizada ahora demuestra que la explotación de plantas y vegetales para ser consumidos era una estrategia de subsistencia de los neandertales extendida y profundamente arraigada, precisa Salazar.

Sin embargo, en el estudio de las dentaduras de neandertales recolectores, desde el trópico hasta el Ártico, no se han encontrado evidencias de variación dietética en el tiempo y el espacio en el consumo de alimentos de origen vegetal.

Esto puede implicar que el consumo de vegetales en los neandertales estaba limitado a un tipo de planta o vegetal concreto, a diferencia de lo que hacían los “sapiens” modernos, según los investigadores.

En opinión de Salazar “esta forma de alimentarse, en lugar de ser signo de primitividad, refleja una estrategia que simplemente se mantuvo durante miles de años por su eficacia”.

Neandertales consumían más almidón que carnes

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Astrid Sánchez 12/05/2021 México Foto: Ap Compartir

Neandertales consumían más almidón que carnes: Estudio

Investigadores concluyen que necesitaban glucosa para desarrollar el cerebro

Un estudio publicado por la revista científica Science reveló que la dieta de los neandertales estaba basada en alimentos ricos en almidón, de acuerdo con el estudio de bacterias encontradas en los dientes de los especímenes.

Los investigadores concluyeron que la especie consumía en mayor cantidad alimentos como raíces, nueces y otros con alto contenido de carbohidratos, antes que la carne animal y probablemente esto contribuyó al crecimiento del cerebro.

Bacterias encontradas en los dientes de los neandertales demostraron una dieta rica en carbohidratos, azúcares que, de acuerdo con el estudio, ayudaron a que sus cerebros crecieran más rápido.

Los resultados surgen tras el análisis de 124 muestras tomadas de cuerpos que van desde los neandertales hasta los humanos actuales y que incluyen a chimpancés, gorilas y monos aulladores.

En realidad, lo que Science quería investigar era la evolución del microbioma oral humano y fue entonces que se detectó que en la especie extinta fueron los azúcares los que facilitaron el desarrollo, antes que la carne animal.

“Para que los ancestros humanos desarrollaran un cerebro más grande de manera eficiente, necesitaban alimentos densos en energía que contengan glucosa… la carne no es una buena fuente”, comentó la arqueóloga molecular Christina Warinne, directora del equipo de investigación, a la revista encargada de la publicación.

Se considera que estas bacterias fueron adquiridas durante la evolución de su especie anterior, un suceso que pudo haber ocurrido hace 600 mil años.

Estos resultados refuerzan la teoría de que los neandertales ya cocinaban su comida al momento de la separación de su especie previa y se adaptaron a comer plantas con almidón muchísimos años antes de la invención de la agricultura.

Evidencias humanas en China de hace 2,12 millones de años

Descubren evidencias de que los humanos vivían en Asia mucho antes de lo pensado. Se trata de herramientas líticas de hace 2,12 millones de años. Esto indicaría que nuestros antepasados salieron de África mucho antes de lo pensado, o como una minoría de científicos cree, podrían haber evolucionado en Asia.

Hasta la fecha, las evidencias más antiguas de humanos fuera de África, eran los restos fósiles de Dmanisi, en Georgia. Se trata de Homo erectus de 1,85 millones de años de antigüedad. Los que le seguían son los restos fósiles y herramientas líticas de China e Indonesia, que van de 1,5 a 1,7 millones de años de antigüedad.


Los restos reportados en Nature son 96 puntas y filos de piedra descubiertas en Shangchen, en el centro de China. Herramientas líticas que seguramente nuestros parientes de antaño utilizaban para descarnar los huesos de sus presas, ya que junto con los restos materiales, se descubrieron fósiles de antílopes, venados y cerdos.


El equipo de paleoantropólogos, liderado por Zhaoyu Zhu, del Instituto de Geoquímica de la Academia de las Ciencias de China, pasó años intentando datar con precisión estos restos líticos, ya que sabían que sería controvertida una fecha tan antigua. Utilizaron lo que se conoce como datación paleomagnética, que detecta los cambios en el polo magnético terrestre, ya que estos cambios quedan reflejados en todas las rocas del planeta.

Uno de los datos más interesantes del estudio es sin duda que el yacimiento donde fueron descubiertas las herramientas fue utilizado durante cientos de miles de años, desde hace 2,12 millones de años hasta hace 1,26 millones atrás.

Pero sin duda lo más importante de este descubrimiento es que nuestro género humano puede haber salido y entrado en África más de una vez a lo largo de los millones de años que tenemos de historia evolutiva.

Esta fecha también nos dice que nuestros antepasados ya podían lidiar con una amplia variedad de ambientes y climas, como nuestra propia especie, los Homo sapiens. No se sabe qué especie perteneciente al género humano fabricó las herramientas reportadas en Nature, pero es probable que haya sido una anterior a Homo erectus.

Estas nuevas dataciones permiten que se replantee cómo pensamos la evolución de nuestro género humano. Asia siempre tuvo un espacio secundario en la evolución de nuestro género humano, pero cada año tiene más restos para aportar, que ahondan en la variedad y la antigüedad de la ocupación de ese inmenso continente.

Fig. 4 Publicado por Bigoc en 7/12/2018 02:2

GRAN DESCUBRIMIENTO EN CHINA

Público

José Aparicio Pérez

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Público

GRAN DESCUBRIMIENTO EN CHINAEL HOMBRE DE PEKIN TAMBIEN RECIBIO EL NOMBRE DE SINANTRHOPUS PEKINENSIS Y NO TUVO MUCHA FORTUNA, AHORA LO REIVINDICAN, COSAS DE LA CIENCIAJosé Aparicio Pérez ha compartido su publicación en el grupo Paleolítico y Neolítico en la península Ibérica.20 horas ·ORIGENES DE LA HUMANIDAD: LOS QUE NOS HAN INSULTADO CON VIOLENCIA POR DEFENDER ESTO DESDE HACE AÑOS AHORA DEBEN TRAGARSELOS Y REBAJAR LOS HUMOS, LOS QUE MAS SABEN SUELEN SER MUY HUMILDES,LA SABIDURIA LO EXIGE LA IGNORANCIA AUMENTA PETULANCIA Y SUFICIENCIAEncuentran restos de una especie humana desconocida en ChinaEl hallazgo desafía el origen africano de la HumanidadUn nuevo descubrimiento arqueológico desafía el origen africano de la humanidad. Restos de cráneos antiguos que podrían pertenecer a una especie humana arcaica desconocida, probablemente los ancestros directos de los chinos modernos, han sido descubiertos en el centro de China. Se trata de una nueva especie, según los científicos.inShare26Homo Sapiens en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Foto: Neil RHomo Sapiens en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Foto: Neil RRestos de cráneos antiguos que podrían pertenecer a una especie humana arcaica desconocida, probablemente los ancestros directos de los chinos modernos, han sido descubiertos en el centro de China.Se trata de fósiles de cráneos humanos de entre 105.000 y 125.000 años de antigüedad encontrados en Xuchang, en la provincia china central de Henan, que comparten características de los homínidos chinos, de los primeros humanos modernos y de los Neandertales, una especie nombrada así por el valle alemán de Neander, según un artículo publicado en la revista “Science”.La investigación de los dos cráneos descubiertos en 2007 y 2014, Xuchang 1 (en 26 fragmentos) y Xuchang 2 (en 16 fragmentos) respectivamente, mostró un hueso occipital y una estructura de laberinto de oído interno similar a los de los Neandertales, explica Li Zhanyang, uno de los autores del informe e investigador del Instituto de Patrimonio Cultural y Arqueología de la provincia de Henan, en un comunicado.Los cráneos Xuchang también tienen características primitivas del Homo erectus pekinensis, u Hombre de Pekín, incluyendo una bóveda neurocraneal baja, neurocráneo liso y mastoides cortos con inclinación hacia dentro.Los cráneos presentan características específicas que permiten clasificarlos aparte. Se trata de una nueva especie, señala Li Zhanyang. “Los humanos Xuchang vivieron entre el Hombre de Pekín (de 200.000 a 700.000 años de antigüedad) y los primeros humanos modernos del norte de China (cerca de 40.000 años de antigüedad), lo que prueba una continuidad de la evolución humana en el norte de China”, señaló Li.Li explica que los humanos de Xuchang tienen características de los primeros humanos modernos y que posiblemente son ancestros directos del chino moderno del norte. Xuchang, ubicado al norte del río Huaihe, se encuentra al norte del país.El origen africano de nuestra especie constituye un firme consenso de la comunidad científica, pero existen opiniones en pugna en la paleoantropología respecto del origen de los humanos modernos existentes. El nuevo descubrimiento desafía la teoría popular sobre el origen africano de la humanidad.”Es la primera vez que se encuentran fósiles con características de los Neandertales en el este de Asia”, dijo Li, quien ha dirigido durante 12 años la excavación en Xuchang.

El descubrimiento de una nueva especie que cambia la historia de la evolución humana

Investigación

El descubrimiento de una nueva especie que cambia la historia de la evolución humana

El importante fósil humano fue encontrado en el yacimiento prehistórico de Nesher Ramla (Israel) por el doctor Yossi Zaidner, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén

El Independiente 24/06/2021Actualizado el 25/06/21 – 17: 57

Parental y mandíbula de la nueva especie encontrada

Parental y mandíbula de la nueva especie encontrada Avi Levin and Ilan Theiler, Sackler Faculty of Medicine, Tel Aviv University.

Los huesos de un humano primitivo, desconocido para la ciencia, que vivió al menos hasta hace 130.000 años, han sido descubiertos en las excavaciones del yacimiento de Nesher Ramla, cerca de la ciudad de Ramala (Israel). Al reconocer la similitud con otros especímenes de Homo arcaico de hace 400.000 años, encontrados en Israel y Eurasia, los investigadores han llegado a la conclusión de que estos fósiles representan una población única del Pleistoceno Medio, ahora identificada por primera vez.

Este descubrimiento, publicado en la revista ‘Science’ y en el que participa el español Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), pone en entredicho la hipótesis predominante de que los neandertales se originaron en Europa, sugiriendo que al menos algunos de los antepasados de los neandertales procedían en realidad del Levante.PUBLICIDAD

Un grupo de científicos descubren al 'Hombre Dragón': el hermano "robusto" del Homo Sapiens

Un grupo de científicos descubren al ‘Hombre Dragón’: el hermano «robusto» del Homo Sapiens

El nuevo hallazgo sugiere que dos tipos de grupos de Homo convivieron en el Levante durante más de 100.000 años (hace 200-100.000 años), compartiendo conocimientos y tecnologías de herramientas: los Nesher Ramla, que vivieron en la región desde hace unos 400.000 años, y los Homo sapiens que llegaron más tarde, hace unos 200.000 años.

Este descubrimiento también da pistas sobre un misterio de la evolución humana, el de cómo penetraron los genes del Homo sapiens en la población neandertal que presumiblemente había vivido en Europa mucho antes de la llegada del Homo sapiens. Los investigadores afirman que al menos algunos de los fósiles de Homo más tardíos encontrados anteriormente en Israel, como los desenterrados en las cuevas de Skhul y Qafzeh, no pertenecen a Homo sapiens arcaicos (tempranos), sino a grupos de linaje mixto de Homo sapiens y Nesher Ramla.

Investigadores de la Universidad de Tel Aviv y de la Universidad Hebrea de Jerusalén señalan que la morfología de los humanos de Nesher Ramla comparte rasgos tanto con los neandertales (especialmente los dientes y las mandíbulas) como con los Homo arcaicos (concretamente el cráneo). Al mismo tiempo, este tipo de Homo es muy diferente a los humanos modernos, ya que presenta una estructura craneal completamente diferente, no tiene barbilla y tiene dientes muy grandes.

Especie «fuente» de la mayoría de los humanos del Pleistoceno Medio

Linya, la mujer que habitó en la  Cova Gran (Lleida) hace 14.000 años

Linya, la mujer que habitó en la Cova Gran (Lleida) hace 14.000 años

Según los resultados del estudio, los investigadores creen que el tipo de Homo de Nesher Ramla es la población «fuente» a partir de la cual se desarrollaron la mayoría de los humanos del Pleistoceno Medio. Además, sugieren que este grupo es la llamada población «desaparecida» que se apareó con el Homo sapiens que llegó a la región hace unos 200.000 años, del que se tiene constancia por un estudio reciente sobre los fósiles encontrados en la cueva de Misliya.

En este importante descubrimiento han participado dos equipos de investigadores: uno de antropología de, la doctora Hila May y la doctora Rachel Sarig, y otro de arqueología, dirigido por el doctor

El profesor Israel Hershkovitz, de la Universidad de Tel Aviv, resalta que «este descubrimiento de un nuevo tipo de Homo es de gran importancia científica. Nos permite dar un nuevo sentido a los fósiles humanos encontrados anteriormente, añadir otra pieza al rompecabezas de la evolución humana y comprender las migraciones de los humanos en el mundo antiguo. A pesar de haber vivido hace tanto tiempo, en el Pleistoceno medio tardío (hace 474.000-130.000 años), los Nesher Ramla pueden contarnos una historia fascinante, que revela mucho sobre la evolución y el modo de vida de sus descendientes», asegura.

El importante fósil humano fue encontrado por el doctor Yossi Zaidner, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, durante unas excavaciones de salvamento en el yacimiento prehistórico de Nesher Ramla, en la zona minera de la fábrica de cemento de Nesher (propiedad de Len Blavatnik), cerca de la ciudad de Ramla.

Al profundizar unos ocho metros en la tierra, los excavadores encontraron grandes cantidades de huesos de animales, como caballos, gamos y uros, así como herramientas de piedra y huesos humanos. Un equipo internacional dirigido por los investigadores de Tel Aviv y Jerusalén identificó la morfología de los huesos como pertenecientes a un nuevo tipo de Homo, hasta ahora desconocido para la ciencia. Se trata del primer tipo de Homo que se define en Israel y, según la práctica habitual, se le dio el nombre del yacimiento donde se descubrió: el tipo de Homo de Nesher Ramla.

Zaidner resalta que «es un descubrimiento extraordinario. Nunca habíamos imaginado que, junto al Homo sapiens, el Homo arcaico vagara por la zona en una época tan tardía de la historia de la humanidad -asegura-. Los hallazgos arqueológicos asociados a los fósiles humanos demuestran que el ‘Homo de Nesher Ramla’ poseía tecnologías avanzadas de producción de herramientas de piedra y muy probablemente interactuó con los Homo sapiens locales». La cultura, el modo de vida y el comportamiento del Homo de Nesher Ramla se analizan en un artículo complementario publicado en la revista Science.

Los famosos neandertales de Europa occidental son sólo los restos de una población mucho mayor que vivió aquí en el Levante, y no al revés

profesor Hershkovitz

El profesor Hershkovitz añade que el descubrimiento del tipo de Homo de Nesher Ramla cuestiona la hipótesis predominante de que los neandertales se originaron en Europa. «Antes de estos nuevos descubrimientos, la mayoría de los investigadores creían que los neandertales eran una ‘historia europea’, en la que pequeños grupos de neandertales se vieron obligados a emigrar hacia el sur para escapar de los glaciares en expansión, y algunos llegaron a la Tierra de Israel hace unos 70.000 años».

Añade que «los fósiles de Nesher Ramla nos hacen cuestionar esta teoría, sugiriendo que los ancestros de los neandertales europeos vivieron en el Levante hace ya 400.000 años, migrando repetidamente hacia el oeste, hacia Europa, y hacia el este, hacia Asia. De hecho, nuestros hallazgos implican que los famosos neandertales de Europa occidental son sólo los restos de una población mucho mayor que vivió aquí en el Levante, y no al revés», apostilla.

Según la Hila May, de la Facultad de Medicina Sackler y el Centro Dan David de Investigación de la Evolución Humana y la Biohistoria y el Instituto de Antropología de la Familia Shmunis, situados en el Museo Steinhardt de la Universidad de Tel Aviv, a pesar de la ausencia de ADN en estos fósiles, los hallazgos de Nesher Ramla ofrecen una solución a un gran misterio en la evolución del Homo: cómo penetraron los genes del Homo sapiens en la población neandertal que presumiblemente vivía en Europa mucho antes de la llegada del Homo sapiens».

«Los genetistas que han estudiado el ADN de los neandertales europeos han sugerido anteriormente la existencia de una población similar a la de los neandertales, a la que llamaron la «población perdida» o la «población X», que se había apareado con el Homo sapiens hace más de 200.000 años», recuerda, pero en el artículo de ‘Science’, los investigadores sugieren que el tipo de Homo Nesher Ramla podría representar a esta población, hasta ahora desaparecida del registro de fósiles humanos.

Además, los investigadores proponen que los humanos de Nesher Ramla no son los únicos de su tipo descubiertos en la región, y que algunos fósiles humanos encontrados anteriormente en Israel, que han desconcertado a los antropólogos durante años –como los fósiles de la cueva de Tabun (hace 160.000 años), la cueva de Zuttiyeh (250.000) y la cueva de Qesem (400.000)– pertenecen al mismo nuevo grupo humano ahora llamado tipo Homo de Nesher Ramla.

«La gente piensa en paradigmas -señala la doctora Rachel Sarig-. Por eso se ha intentado atribuir estos fósiles a grupos humanos conocidos como el Homo sapiens, el Homo erectus, el Homo heidelbergensis o los neandertales. Pero ahora decimos: No. Este es un grupo en sí mismo, con rasgos y características distintas», asegura.

ATAPUERCA: MAS DE 1 MILLON DE AÑOS tapuerca se pone el límite en 1,5 millones de añosLos investigadores, optimistas ante un nuevo ciclo extraordinariamente fértilAtapuerca: Atapuerca se pone el límite en 1,5 millones de añosPedro SedanoBurgos19/06/2019 – 13:38 h. CESTLos codirectores de las excavaciones de Atapuerca consideran que los restos de homínidos que se podrán encontrar en el complejo no superarán 1,5 millones de antigüedad, tras descartar en un peritaje de todo el complejo su idea inicial de encontrar restos de 1,8 millones, ha informado uno de ellos, Eudald Carbonell, en la presentación de la campaña de este año. En este sentido, otro de los codirectores, José María Bermúdez de Castro, ha recordado que en los yacimientos de D’Manisi, en Georgia, se han encontrado restos de 1,8 a 1,9 millones de años y algo más antiguo ya no sería género Homo, sino Austrolopitecus.Además, ha detallado que en otros yacimientos europeos también se han encontrado restos de una antigüedad próxima al millón y medio de años, aunque los de Atapuerca se pueden datar con mayor seguridad, ya que el resto se encuentran en zonas freáticas, donde ha podido haber movimientos de esos restos que hacen muy difícil asegurar su datación. En el caso de Atapuerca, los restos más antiguos se encuentran en la Sima del Elefante, en niveles en los que se trabajará este año, y es posible que en un futuro en Cueva Fantasma, donde se comenzó a trabajar el pasado verano de una manera intensiva, tras sondeos que dieron esperanzas de hallazgos importantes.