ESTA NOTICIA VIENE EN APOYO DE LA TESIS QUE DEFENDEMOS. VARIOS FOCOS DE EVOLUCION HUMANA. EL AFRICANO SEGURO. EL EUROPEO CASI YA.EL ASIATICO MUY PROBABLE, INVESTIGADORES CHINOS LO SUPONEN. EL AMERICANO (O AMERICANOS) SE ABRE PASO. PROXIMA REVOLUCION CIENTIFICA QUE TRAERA CONFRONTACION EN MUCHAS DIRECCIONES. YA VOREM La evidencia humana más antigua de Argentina Hace 40.000 años un grupo de hombres -posiblemente de exploradores- vivió entre el Noroeste de Catamarca y parte de Salta, en la zona que integra la Puna salada. Se desconoce cuánto tiempo permaneció en el Noroeste Argentino, pero sus rastros quedaron muy bien preservados en estas tierras desérticas, a más de 3500 msnm. Un equipo de arqueólogos tucumanos encontró en Antofagasta de la Sierra (Catamarca) la evidencia humana más antigua que se conozca en el país y posiblemente las más arcaicas de América Latina, ya que los registros más viejos encontrados en Brasil son muy discutidos por la comunidad científica. Antofagasta de la Sierra está a casi 600 kilómetros por ruta de la capital de Catamarca. Su clima es riguroso, frío y seco, con temperaturas mínimas por debajo de 0° C. Tal vez esas características posibilitaron que los restos permanezcan tan bien conservados, como congelados a través del tiempo. Los investigadores excavaron cuatro kilómetros arriba del Río Punilla, en una pequeña quebrada conocida como “Cacao”. Más precisamente en una cueva en cuyo interior se aloja una enorme variedad de arte rupestre y diversas estructuras de piedra. En ese sitio encontraron dos mechones de pelo humano, que habían sido cortados. Hallaron, además, herramientas de piedra tallada utilizadas para corte y raspado, unos pendientes de cobre y excremento y fragmentos óseos (costillas completas y restos de dientes) de la megafauna extinta. El investigador del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES) de doble dependencia Conicet- Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Carlos Aschero, encabeza este estudio. Aun con casi 50 años de experiencia en la arqueología celebra cada nuevo descubrimiento con la misma emoción con la cual lo hacía en sus comienzos. Las dos especialidades de este investigador -nacido en Buenos Aires y radicado en Tucumán desde hace más de dos décadas- son los artefactos de piedra tallada y el arte rupestre. “Cuando uno excava nunca sabe qué va a servir; pasás el pincel y encontrás cosas maravillosas”, cuenta Aschero, para quien el campamento -el trabajo de campo- sigue siendo, por lejos, la mejor parte de su profesión. La quebrada de Cacao se caracteriza por contener una enorme variedad de rastros de ocupaciones humanas, a tal punto, que es conocida por los antropólogos como una capital de la prehistoria del NOA. Pero hasta este nuevo hallazgo, los datos que se tenían de presencia humana en esa zona eran de 10.000 años atrás. Con el descubrimiento se dio un salto enorme porque los objetos encontrados tienen una antigüedad de 40.000 años. Los análisis, mediante los cuales se determinó la cantidad de años, fueron realizados en dos laboratorios especializados de EEUU (Arizona y CAIS-UGA) por medio del método de carbono 14. [Img #50981] (Foto: Argentina Investiga) Jorge Martínez, doctor en arqueología de la UNT e investigador del ISES, sostuvo que en Argentina los rastros de presencia humana más antiguos que se conocían están localizados en la provincia de Buenos Aires (región pampeana) y son de hace 14.000 años. En tanto que, en América Latina los más viejos están ubicados en Piedra Furada (Brasil), datados entre 27.000 y 30.000 años. Sin embargo, Martínez aclaró que los datos del país vecino son muy controvertidos, entre otras cosas, debido al método mediante el cual se determinó su antigüedad. Se utilizó la datación radiométrica, que se emplea para fechar rocas y minerales. Según Martínez, un dato trascendental que esperan conocer en breve, mediante el análisis de ADN del mechón de pelo, es el linaje genético al que pertenecían esos hombres que habitaron el desierto puneño. “Impera la teoría de que los habitantes de América llegaron desde Asia por el estrecho de Bering y de que pertenecen a cuatro grandes linajes. Nosotros queremos corroborar o refutar ese origen, acaso obtengamos como resultado que pertenecen a una ascendencia distinta”, aventuró. Aschero explicó que, a partir de estos descubrimientos, la antigüedad en el Norte Argentino puede compararse con el Paleolítico Medio europeo. “Significa que los procesos de poblamiento fueron muy extensos y diversos en el NOA. Y esos registros corresponden a la Puna, donde hay mucha altura y un clima complicado. ¡Qué podemos imaginar de la ocupación que podría haber existido en zonas mucho más bajas, donde la vida es más fácil!”, conjeturó. (Fuente: Argentina Inves

cueva en argentina

Una datación directa confirma la extrema antigüedad de Homo Antecessor #antropología La primera datación directa de un diente fósil humano de Atapuerca confirma que Homo antecessor es anterior a la divergencia estimada de linajes humanos modernos y arcaicos basados en evidencia genética. Un estudio publicado en Quaternary Geochronology, con Mathieu Duval, del Australian Research Centre for Human Evolution (ARCHE), como primer autor, realizó la datación directa por resonancia electrónica de espín (ESR) de Homo

homo antecessor

Una ley de la Termodinámica rige la vida en La Tierra: la Entropía La Vida en La Tierra hace referencia exclusivamente a los seres vivos, animados, que nacen, viven y mueren en ciclo regular, variable según especies. En esencia, la Entropía provoca que si un sistema progresa, crece y se desarrolla, convirtiéndose en dominante, necesita hacerlo a costa de otros u otros sistemas que le proporcionan la energía suficiente y necesaria para su crecimiento y progreso. El ejemplo del sistema de la humanidad, de los seres humanos, es el más ilustrativo. Nuestros antecesores, los primeros homininos, tras la bipedación iniciaron un proceso evolutivo en el que la tecnología, en interacción progresiva con la antropología y la cultura nos ha convertido en la especie animal dominante. Conviene, antes de proseguir, que acudamos a un proceso semejante, elegido entre otros muchos de los que hay constancia desde que, hace 3.800 millones de años, comenzó la vida en La Tierra. Y lo hacemos por su relevancia y por el interés que suscita su conocimiento, incrementado por los constantes hallazgos en casi todo el planeta. Nos referimos al Mundo de los Dinosaurios Desde hace 243 millones de años hasta 66 millones dominaron totalmente y, la especie que tras su extinción ocuparía su lugar mucho después, los mamíferos, pudieron subsistir por su pequeño tamaño que les permitía pasar inadvertidos. ¿Por qué se extinguieron? Una explicación, consciente o inconscientemente, recurre a la entropía. La cantidad de metano producida por estos gigantescos animales, especialmente los vegetarianos, tras la digestión del gigantesco volumen de lo consumido, provocó la destrucción de la capa de ozono, el recalentamiento de la atmósfera y, consecuentemente, su abrasión progresiva. Hay otras teorías, pero esta parece la más plausible. El éxito de la especie se produjo mediante la obtención de la energía de otros sistemas a los que colapsaron, provocando necesariamente el colapso propio. Y aquí volvemos al centro de nuestro interés, nosotros, mujeres y hombres, seres humanos ya, dominando en La Tierra, “creciendo y multiplicándonos, henchiéndola” según el mandato bíblico. Somos ya 7.300 millones, este siglo superaremos los 10.000 millones ¿cuánta energía necesitaremos para mantenernos y seguir creciendo? ¿dónde la obtendremos? Necesariamente de otros sistemas vivos fundamentalmente, de la vida animal y vegetal marina, de la vida animal y vegetal terrestre y de la vida aérea, las aves. Por supuesto también de la mineral, agua, petróleo, uranio, hierro, cobre, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, etc. etc. Al parecer las consecuencias ya las estamos sufriendo y hay un clamor colectivo contra ellas. Sabemos que, desde que hubo tierra y agua, comenzaron las glaciaciones, periodos cíclicos de frio intenso seguidos de otros cálidos entre aquellos. Las mejor conocidas comenzaron hace algo más de un millón de años, cuatro de duración desigual, siendo la última, la de Würn, la más corta, comenzando hace unos 100.000 años y terminando al empezar el Holoceno, hace 12.000 años, periodo interglaciar, en el que continuamos. Desde el 200.000, comienzo de la conocida como Riss, los neandertales, extendidos por toda Europa, desde Gibraltar hasta Siberia y la India, empiezan a depredar la fauna terrestre con su avanzada tecnología, armas arrojadizas que permiten la caza a larga distancia. Depredación que aumenta con el invento del arco a partir del 30.000 a. de Cristo probablemente. Aumento demográfico y ocupación territorial total. La gran fauna desaparece en Europa en líneas generales. Hacia el 5.500 a. de Cristo el proceso económico sufre un gran avance, agricultura y ganadería aumentan los recursos y aceleran el aumento demográfico, al tiempo que se roturan tierras y talan bosques, necesariamente. Lo que se prolongará, progresivamente, hasta nuestros días y solo ralentizado por la aparición de enfermedades endémicas provocado por el hacinamiento en las ciudades donde se concentran las poblaciones. Los progresos de la medicina los combaten y la población aumenta, las necesidades alimenticias también, los mares se explotan y especies desaparecen, la fauna silvestre también y en todas partes. Los desechos de todo tipo, plásticos y otros productos orgánicos o inorgánicos lo invaden todo, especialmente el mar. Los peligrosísimos vertederos se instalan por doquier. El propio volumen de la basura cumulada se convierte en un problema de ubicación y un peligro constante. Enfermedades localizadas se extienden de inmediato y se convierten en pandemias como el reciente Corona Virus, la Gripe, mientras que otras quedan latentes como el Ébola. La abrumadora producción de metano, CO2, en los arrozales del sudeste asiático, los 50 millones de vacas en Nueva Zelanda, la actividad agrícola, ganadera e industrial general, al tiempo que se arrasan las selvas amazónicas, reservorio de la oxigenación consecuente, acelera la destrucción de la capa de ozono protectora, proceso similar al de los dinosaurios. El recalentamiento de la atmósfera consecuente provoca la licuación de los hielos polares y de los glaciares de las altas montañas, con el seguro riesgo de la subida del nivel del mar y la anegación-inundación costera. Recordemos los problemas de Venecia, a la que seguirán miles de otras poblaciones. La continuidad del periodo interglaciar en que nos encontramos, que debió interrumpirse hace 2.000 años aproximadamente, es otro dato a tener en cuenta. Seré más explicito: si la última glaciación terminó el 10.000 antes del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, hace 2000 años debió reanudarse el 6ª glaciación y no ha sido así, por lo que hay que suponer el principio del recalentamiento con el de la Era Cristiana El futuro se presenta problemático y la necesaria solución o soluciones no aparecen. Mientras tanto la población aumenta sin cesar, los desechos también, los recursos disminuyen o se convierten en problema. ¿Se colapsará el sistema humano cuando los otros sistemas se colapsen? En todo caso hay que tener en cuenta que la especie humana posee algo importantísimo de lo que carecían los dinosaurios, la inteligencia y la responsabilidad. ¿Se impondrán? Ya vorem. José Aparicio Pérez. Académico Correspondiente de la Real Academia Nacional de la Historia y Numerario de la de Cultura Valenciana

¿Qué comían los neandertales? La dieta de los neandertales estaba supeditada a lo que ofrecía el entorno Recreación de un grupo de neandertales La dieta de los neandertales la conocemos, en gran parte, gracias al estudio de los restos fósiles que se han ido encontrando, a lo largo del tiempo, en los yacimientos de toda Europa. Estos fósiles han ayudado a descifrar cuál era el estilo de vida de estos homínidos y cómo se alimentaban. Los investigadores han examinado el material genético de varios individuos para identificar qué comían y cuál era su dieta, que variaba dependiendo del lugar de procedencia de los restos analizados. Por una parte, los inquilinos que habitaron en la cueva del Sidrón, situada en el concejo de Piloña en Asturias, incorporaron a su dieta vegetales como las setas, semillas como los piñones y musgo pero no se aprecia una dieta plenamente carnívora como se pensaba anteriormente. Sin embargo, los restos de un individuo encontrado en la cueva de Spy en Bélgica, conocido como Spy II, atestiguan que su dieta era rica en carne y que ingirió grandes animales como rinocerontes y muflones. Se sabe lo que comía gracias al estudio de la placa dental calcificada de este sujeto, que han llevado a cabo los investigadores, en la que se ha hallado ADN de estos grandes animales. En los yacimientos franceses de Les Cottés y Grotte du Renne han aparecido restos fósiles de otros individuos que nos indican que su alimentación era puramente carnívora, basada en grandes herbívoros como renos y caballos, ya que junto a los fósiles de estos neandertales, han aparecido restos de estos mamíferos. Al parecer, las plantas y los vegetales no formaban parte de su alimentación de forma asidua o la ingerían en pequeñas proporciones, es decir, no gozaban de una dieta omnívora. En el yacimiento francés de Saint-Césaire se llegó a la conclusión que la dieta del hombre de Neandertal era básicamente carnívora aunque éstos sí incorporaron a su alimentación el pescado, pero en pequeñas cantidades. Los vegetales quedaban relegados al último puesto donde el porcentaje de ingesta era casi nulo. Sin embargo, los neandertales que habitaron en las cuevas de Vanguard y Gorham en Gibraltar aprovecharon el alimento que les proporcionaba el medio desde crías de focas, hasta cetáceos varados que les traía la marea. Hay otros descubrimientos que alteran esta visión tan carnívora de los neandertales como es el caso del individuo encontrado en la cueva de Shanidar situada en los montes Zagros. Hay evidencias claras de que este sujeto, al igual que el analizado en la cueva del Sidrón, tenía una dieta más variada y comía vegetales ya que en la placa dental calcificada se han encontrado microfósiles de plantas, carne y moluscos como los caracoles. Cierto es, que la dieta de los neandertales estaba supeditada a lo que ofrecía el entorno, y que variaba dependiendo de las condiciones climáticas en las que vivían, por eso los individuos que habitaban en climas más fríos tenían una dieta rica en carne y los que residían en climas más cálidos disfrutaban de una alimentación más variada

Neandertales

na. Laura van Holsteincon un ejemplar de ‘El origen de las especies’ Laura van Holsteincon un ejemplar de ‘El origen de las especies’ / R. C. «Las subespecies pueden considerarse, entonces, una etapa inicial de una nueva especie», explica Van Holstein «Ahora sabemos la relación entre la riqueza de especies y la variedad de subespecies». Lo que define una especie es que sus individuos pueden cruzarse entre ellos, pero sus poblaciones pueden tener diferencias, que se desarrollan de forma distinta según los hábitats, como ha demostrado Van Holstein en su trabajo centrado en mamíferos. «Esto afecta la forma en que las subespecies eventualmente se convierten en especies. Por ejemplo, si una barrera natural como una cadena montañosa se interpone, los animales inician sus propios viajes evolutivos». La mejor selección de noti

darwin-tenia razon

JJoão Zilhão: «Los neandertales ni eran tontos ni se extinguieron» El paleoantropólogo portugués rechaza la idea extendida de que estos antiguos europeos fueran una especie diferente con capacidades cognitivas inferiores Judith de Jorge Judith de Jorge SEGUIR Madrid Actualizado:15/03/2020 18:04h Guardar 22 Noticias relacionadas Sí, los africanos también son un poco neandertales La humanidad surgió en África no de uno, sino de cuatro linajes ancestrales Los neandertales tocaron el fondo del mar Es difícil no referirse a los neandertales como la especie humana que habitó Europa durante cientos de miles de años hasta que desaparecieron misteriosamente hace unos 40.000. Es así como les presenta la mayoría de los artículos de divulgación para el gran público y, probablemente, pocos antropólogos se sentirían incómodos con la descripción. Pero hemos dado con uno que sí. Para João Zilhão (Lisboa, 1957), investigador ICREA en la Universidad de Barcelona, esa primera frase está repleta de errores. El investigador defiende desde hace años que los neandertales y eso que llamamos el hombre moderno son en realidad la misma especie y que ambas poblaciones se mezclaron intensamente, razón por la cual en Europa cada uno de nosotros lleva un porcentaje significativo del genoma neandertal, del 2 al 4%, en su ADN. «Son nuestros ancestros», afirma. Así le llevaron a pensar hallazgos, en su día muy polémicos, como el niño de Lagar Velho en Portugal en el año 98 o los restos óseos encontrados una cueva rumana, la Pestera cu Oase, en 2003-2005, en los que creyó ver un gran mestizaje. Zilhão está además convencido de la inteligencia y las capacidades cognitivas de los neandertales. No encuentra motivo alguno para pensar que eran inferiores. Incluso fueron ellos los primeros en pintar arte rupestre, según concluyó en una impresionante investigación publicada en la revista «Science» en 2018. Los últimos hallazgos sobre esta fascinante población humana parecen darle la razón. Recreación de un neandertal Recreación de un neandertal -La mayoría de sus colegas se refieren a los neandertales como una especie humana diferente. -Es una herencia del siglo XIX, cuando se encontró el primer fósil neandertal, y se sigue repitiendo. Pero los neandertales no eran una especie diferente sino una población pequeña y periférica de Europa que terminó siendo absorbida hace unos 40.000 años. El concepto de comparar a los neandertales con nosotros conlleva implícito una noción antievolucionista, la noción de que nosotros fuimos creados hace 200.000 años tal y como somos hoy, y no es así. -Pero la hipótesis de las dos especies es la dominante. -Lo sé, lo ha sido en nuestra profesión durante más de treinta años. ¿Cómo se define si dos poblaciones diferentes son especies diferentes? ¿Por la diferencia morfológica? ¿En el caso de los neandertales, por su mentón inexistente, cejas muy pronunciadas y nariz grande? Hombre, basta mirar a los perros… ¿Un pequinés y un gran danés son especies diferentes? No hay correlación entre diferencia morfológica y diferencia genética. Lo que pasa es que la humanidad actual es muy homogénea, porque tuvo una expansión poblacional increíble desde el Neolítico, hace 10.000 años, y más aún desde la época industrial. A día de hoy, en las poblaciones de chimpancés la variación entre dos miembros de una misma banda de 60 o 80 individuos de un bosque de una región de África es mayor que la que hay entre los humanos, todos incluidos, del último millón y medio de años. -Entonces, ¿a qué se deben las diferencias entre ambos grupos de población? -Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que las diferencias entre un fósil europeo y otro africano se deban a la distancia geográfica. Cuantos más fósiles se encuentran más difícil resulta mantener el concepto de que estamos hablando de grupos discretos que se diferencian muy claramente. -¿Y qué nos dice la genética? -La genética nos dice que neandertales y africanos (prefiero llamarlos así en vez de hombre moderno) se mezclaron de forma extensiva, no de manera ocasional, y que hubo flujo genético entre los continentes. Los aborígenes de Tasmania han estado aislados durante 10.000 años y, desde luego, no evolucionaron en otra especie. Pues bien, no ha habido ningún período en el último millón y medio de años en que se produjera una situación parecida de aislamiento en Europa, África y Asia. Entre la humanidad siempre hubo flujo y se ha mantenido como una especie unificada, mucho más diversa en el pasado porque había menos gente. Las poblaciones regionales podían derivar características propias que se mantenían durante decenas de miles de años. A partir de esa observación no hay ningún problema en llamar neandertales a los europeos o denisovanos (una enigmática población de las montañas de Siberia) a los asiáticos, pero todos son la misma especie. -Recibió grandes críticas por defender esa mezcla de poblaciones. -Tras los hallazgos del niño de Lagar Velho en Portugal o los fósiles de Rumanía, para mí ejemplos de esa mezcla, los genetistas me dijeron de todo menos bonito. Pero en 2018 apareció la primera descendiente directa de madre neandertal y padre denisovano. Las conclusiones de ese artículo parecen sacadas palabra por palabra de las cosas que yo y mi colega Erik Trinkaus (antropólogo estadounidense) escribimos hace quince años a raíz de nuestros descubrimientos. -Plantear por qué se extinguieron los neandertales es, entonces, algo inútil. -¿Alguien dice de los indios onas de Tierra del Fuego que se han extinguido? Fueron exterminados, hubo un genocidio, pero hubo mezcla y sus genes siguen ahí en las poblaciones de la isla, han contribuido a la humanidad que vive a día de hoy. Y los neandertales igual. Si se mezclaron con los demás seres humanos, también los tenemos como ancestros. -¿Cambiarán las ideas al respecto? -Cuando era estudiante, hace 40 años, se planteaba la cuestión de que el mas antiguo ancestro común a los humanos, chimpancés y gorilas era un fósil llamado Ramapithecus. Y que otro fósil contemporáneo, llamado Sivapithecus, era el ancestro de los orangutanes. Bueno, pues a día de hoy sabemos que son hembra y macho de una sola especie ancestral del orangután. Así que, por amor de Dios… Ahí no hay problema porque hablamos de primates, , pero cuando toca a los humanos, parece que cambiar de ideas cuesta mas… -¿Y la fama de los neandertales de ser intelectualmente inferiores? -El prejuicio de que los neandertales se extinguieron por ser más tontos que los demás es muy fuerte. Se generó en el siglo XIX y sigue instalado en la opinión pública y científica. Es más, es un concepto basado en la noción de que hay una correlación entre la forma del cráneo y la psicología o la inteligencia. En torno a esto se creó una pseudodisciplina científica llamada frenología. Hace más de un siglo que nadie se lo traga… Menos en la paleontología, que se sigue diciendo que los neandertales, por tener un cráneo diferente, tenían también que tener una cognición diferente y ser menos inteligentes. ¿Pero por qué? ¡Si los datos arqueológicos enseñan justo lo opuesto! -Las cosas que hicieron… -Claro. ¿Cómo sabemos, antes de la invención de la escritura, que los humanos tenían lenguaje? ¿Que los constructores de Stonehenge o los pintores de Altamira tenían lenguaje? Por aquello que hicieron. Entonces, si hay una cultura material o unas conductas que conllevan necesariamente un nivel de inteligencia, apliquemos esos mismos criterios a todas las poblaciones humanas de hace 100.000 o 50.000 años con independencia de sus rasgos anatómicos. Por el mismo rasero, no hay diferencias. -Entonces, ¿me da algún ejemplo de esa inteligencia? -Diferentes hallazgos de colgantes y objetos de ornamentación corporal de hace 115.000 años en Europa y, sobre todo, los resultados publicados en «Science» hace dos años que demuestran que los neandertales pintaron arte rupestre hace 65.000 años en cuevas de la península (La Pasiega en Cantabria, Maltravieso en Cáceres y Ardales en Málaga). No hay arte rupestre en África antes de 65.000 años y allí, los colgantes más antiguos tienen entre 70.000 y 80.000 años. Los datos son los datos. Si la gente no quiere aprender de ellos es su problema. -Cuando el arte neandertal se dio a conocer en «Science», dijo que le gustaría «ver la cara de algunos cuando lean los periódicos». ¿A quién se refería? -En un primer artículo que publicamos en «Science» en 2012, demostramos que los discos rojos de la cueva del Castillo (Cantabria) tenían más de 40.800 años, por lo que podían haber sido pintados por neandertales. Los líderes intelectuales de la escuela de pensamiento que dice que los neandertales eran una especie distinta reaccionaron diciendo: hombre, habéis demostrado la antigüedad, pero como el contacto entre neandertales y hombres modernos se produjo hace 40.000 o 42.000 años, eso no quiere decir que lo hayan hecho ellos. Puede ser un indicador de que entonces había hombres modernos como nosotros capaces de hacer arte en la península ibérica. La reacción de los defensores de este punto de vista fue que para aceptar que los neandertales podían hacerlo tenía que haber arte de hace más de 50.000 o 60.000 años. Pues bueno, lo hemos demostrado, ahí está. -Se quedaría más que satisfecho. -Sí, porque creo que hemos resuelto un problema. Los científicos somos humanos y nos gusta tener razón, pero sobre todo nos gusta saber cómo son las cosas de verdad. Además, uno no es peor científico por equivocarse. Del error nace el avance del conocimiento. En nuestro campo ha habido un avance muy fuerte en los últimos 20 años porque había un debate muy intenso. Ahora, yo creo que esta cuestión esta aclarada, qué más quieren. -¿Tenemos alguna idea de lo que representaban esos símbolos del arte neandertal? -No. Lo único que podemos decir es que nadie va al interior de una cueva, en la oscuridad absoluta, a poner su mano o pintar algo por deporte. Esta gente entraba a dejar su huella por una razón muy especial: religiosa, social… no lo sabremos nunca. Es una cuestión que quizás se pueda tratar desde el punto de vista de la literatura. Leo mucha novela de ficción prehistórica y a veces esos escritores tienen intuiciones que ayudan al científico, ¿por qué no? Pero ese es un punto sobre el arte que a nosotros no nos toca responder, solo podemos decir dónde está, qué materiales se han usado y de dónde los han sacado, cómo se ha hecho, que cronología tiene, qué otro tipo de conductas tenían esas gentes, cómo vivían, qué animales cazaban… Ahora, por qué una persona de hace 65.000 años va a Maltravieso a dejar la huella de su mano, no lo sabemos. -¿Podían tener creencias religiosas o sobrenaturales? -Algún tipo de pensamiento de esa naturaleza seguro que sí, porque enterraban a sus muertos. Es probable que tuvieran nociones relacionadas con el lugar del ser humano en la naturaleza no muy diferentes a las que existen en las sociedades de cazadores de religión animista. Quizás las pinturas estaban relacionadas con algún tipo de ceremonia o creencias sobre el mundo subterráneo. Pero es especulación, aunque sea lo más lógico. -Hace tan solo unos días se anunció el hallazgo de otro esqueleto de neandertal enterrado en Shanidar (Irak). -Sabemos desde hace más de cien años que los neandertales enterraban a sus muertos, pero los dedicados a propagar que eran un especie distinta han intentado ponerlo en duda. Sin embargo, hay decenas de casos conocidos. El artículo reciente concluye que es cierto en el caso de la cueva de Shanidar. Pero ya en 2014 se había podido comprobar que en el primer enterramiento neandertal que se conoce (La Chapelle-aux-Saints, en Francia, descubierto en 1908), la fosa se había excavado deliberadamente para poner el cuerpo. Mire, esto es una demostración de que de la misma manera que nuestros ancestros humanos de hace 50.000 años no eran tontos, los arqueólogos de hace 50 o 100 años tampoco. -¿Y en que otras capacidades eran comparables los neandertales y el hombre moderno? -¿No le resulta raro hablar de hombre «moderno» refiriéndose a alguien de hace 50.000 años? Prefiero hablar de africanos. Neandertales y africanos. Si los comparamos, hay diferencias morfológicas, pero no en adornarse, cocinar, utilizar el fuego… Las pruebas más antiguas de enterramiento y de utilización de adornos personales están en Europa entre los neandertales, no en África. A raíz de eso no puedo decir que los africanos eran más tontos, ¿verdad? No se me ocurriría. -Otros estudios sugieren que los neandertales no eran brutales, sino que tenían compasión. -Ni más ni menos que los chimpancés. Ellos también cuidan a los suyos. Las madres cuidan a las crías enfermas… Hay una gran cantidad de cosas absurdas que se han dicho de los neandertales que los convertirían en seres más alejados de los humanos que los mismos chimpancés. -¿Qué le parece que neandertal se siga utilizando como un insulto? -La definición zoológica de Homo neanderthalensis es de 1864 y fue propuesta por el naturalista británico William King. Planteaba que los neandertales tendrían una inteligencia menos desarrollada aún que la que encontramos entre los que él decía eran el pueblo más primitivo de la Tierra, los isleños de Andamán. Y a esos isleños King les consideraba tan en el límite de la estupidez, que no se podía ser más primitivo que ellos y todavía ser humano. Esto es parte de una visión en la que evolución equivalía a progreso y las razas humanas no eran iguales. Los ingleses eran los más evolucionados, evidentemente, mientras que los africanos y los pueblos llamados primitivos eran los representantes vivos de un estado primitivo ancestral del cual los pueblos civilizados habrían sido capaces de ascender pero los otros no. A día de hoy nadie se atreve a decir cosas de este tipo sobre otro grupo humano, y si lo hace se le tacha inmediatamente y con razón de racista, pero sobre los fósiles parece que se puede seguir diciendo sin problemas. Claro, no se pueden defender, no tienen abogadoOAO ZILAO.NO SE EXTINGUIERON

joao ZILAO

La Garma, “cápsula del tiempo” prehistórica La Garma es una colina de 186 m de altitud situada junto al pueblo de Omoño (Ribamontán al Monte, Cantabria), a 11 km al este de la ciudad de Santander y unos 5 km de la costa actual. Este lugar alberga, en diversas cuevas y galerías de un complicado sistema kárstico y en varios sitios al aire libre, uno de los conjuntos arqueológicos más ricos y espectaculares de Europa. Su valor excepcional lo ha hecho merecedor de ser incluido, desde 2008, en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esqueletos visigodos. Galería inferior, Zona V. Depósito funerario de época visigoda número 1. Foto: Pedro A. Saura La importancia científica y patrimonial de La Garma deriva fundamentalmente de dos hechos. Por una parte, de la extraordinaria variedad de los testimonios arqueológicos localizados, que abarcan prácticamente todo el pasado de la región cantábrica, desde los grupos de preneandertales del Pleistoceno medio (hace cerca de 400.000 años) hasta el s. XIII d.C. En la Garma se documentan las más antiguas evidencias de presencia humana del Cantábrico, ocupaciones de todas las etapas del Paleolítico Superior, excelentes pinturas y grabados de esta última época, dos concheros y una sepultura del Mesolítico, indicios neolíticos, estructuras funerarias del Calcolítico y la Edad del Bronce, un castro de los inicios de la Edad del Hierro, y tumbas y otros testimonios del período visigodo y la Alta Edad Media. En muy pocos lugares se puede encontrar una secuencia arqueológica tan larga y completa. Por otro lado, La Garma alberga un yacimiento único en el mundo para la documentación de los modos de vida, el ritual y el simbolismo de los grupos del Paleolítico: la Galería Inferior. Es esta una cueva cuya entrada original quedó cegada por un derrumbe durante la última glaciación, lo que la ha convertido en una auténtica “cápsula del tiempo” prehistórica donde, sin necesidad de practicar excavaciones, se pueden observar los restos de las actividades de los cazadores paleolíticos, tal como los dejaron sus últimos habitantes hace unos 16700 años. Entre ellos se incluye una de las más relevantes colecciones de arte mueble de Europa, con más de treinta objetos de primer orden, algunos tan notables como una magnífica espátula de hueso con una representación de relieve de cabra montés, una falange de uro en la que se ha grabado en relieve un ejemplar de esta especie de toro silvestre, asociada a un signo y una cabeza humana, o un magnífico contorno recortado en forma de cabeza de cabra montés. De izquierda a derecha y de arriba abajo: Falange de uro con representación de toro y antropomorfo en relieve de oso. Espátula magdaleniense con representación de cabra montés en relieve. Representación en relieve de oso y Contorno recortado magdaleniense. Fotos: Pedro A. Saura y Olivia Rivero Pero no sólo se pueden contemplar millares de objetos (se puede estimar que unos 76.000 están a la vista), sino incluso restos de al menos nueve construcciones que, según todos los indicios, corresponden a cabañas de material perecedero utilizadas como viviendas y en algunos casos probablemente también como espacios rituales. En una de estas últimas se ha constatado el empleo de una piel de león de las cavernas, un gran felino que se extinguió al final de la última glaciación. La Garma destaca también por su imponente conjunto de arte rupestre paleolítico, el más importante descubierto en Cantabria después de la Primera Guerra Mundial, con más de 500 pinturas y grabados, incluyendo casi un centenar de representaciones animales (ciervos, caballos, bisontes, cabras, uros, megaceros, carnívoros…), cuarenta manos en negativo, tres “máscaras” y en torno a un centenar de motivos geométricos o signos. No menos importancia tiene la existencia de información fundamental acerca del contexto del arte. En la Galería Inferior las manifestaciones gráficas se localizan en paredes y techos adyacentes a los suelos magdalenienses, y en estos se han encontrado numerosos restos arqueológicos que se vinculan a la ejecución de algunas de las pinturas y grabados (indicios de la preparación de los colorantes, por ejemplo) o a su frecuentación (pisadas, senderos…) Caballo magdaleniense superpuesto a signos rojos. Foto: Pedro A. Saura Todo lo anterior convierte a la Galería Inferior de La Garma en uno de los yacimientos más relevantes del Paleolítico mundial, y probablemente el más prometedor de los que se están documentando en la actualidad. Con objeto de asegurar su adecuado conocimiento y conservación, desde 1996 se está desarrollando un ambicioso proyecto de investigación coordinado desde la Universidad de Cantabria. En él colabora un amplio equipo de especialistas de diversas instituciones académicas de España y de otros países (Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Canadá). El proyecto está concebido desde una perspectiva que prima la conservación sobre cualquier otro planteamiento. Nos hallamos ante un documento arqueológico único en el mundo, tanto por su riqueza y extensión como por su extraordinario estado. No parecía aconsejable, por lo tanto, emplear métodos arqueológicos convencionales, que hubieran hecho desaparecer una parte tan excepcional del Patrimonio de la Humanidad. Por ello, desde el inicio mismo del proyecto se ha optado por primar los enfoques no invasivos, lo que nos ha llevado a desarrollar un protocolo específico de actuación, diferente de la excavación arqueológica convencional. Nuestro enfoque ha sido intentar documentar el yacimiento sin alterar los suelos, limitando al máximo la extracción de materiales arqueológicos y estudiando todo lo que fuera posible in situ. Podríamos definirlo como “trasladar el laboratorio a la cueva”, en lugar del habitual traslado de los materiales de las excavaciones a los museos y centros de investigación. La aplicación de algunas técnicas innovadoras, como la realización de giga-ortoimágenes verdaderas continuas de los suelos paleolíticos de la cueva, el análisis hiperespectral y mediante espectrometría pXRF de las pinturas, la realización de una cartografía 3D a alta resolución del campo magnético de los suelos paleolíticos, el estudio de ácidos grasos en los sedimentos o la determinación de los restos de fauna a través de la técnica ZooMS (espectrometría de masa de péptidos del colágeno óseo) han contribuido también al milagro de restituir este campamento paleolítico sin destruirlo. Hemos de destacar que la realización de varias de estas técnicas, muy costosas, ha sido posible gracias a la aportación de dos fundaciones privadas, la Stuart Weitzman Foundation for the Preservation of the Cantabria Prehistoric Caves y la Fundación PALARQ, que se han sumado en los últimos años a la fuente principal de financiación del proyecto, que ha sido, desde el comienzo, el Gobierno de Cantabria. La importancia científica y patrimonial de La Garma y la necesidad de dar a conocer un lugar tan especial, que nunca va a poder ser abierto al público, nos han llevado a dedicar también un considerable esfuerzo en la difusión del sitio arqueológico. Además de dos grandes exposiciones presentadas en Cantabria, en el Museu d’Arqueologia de Catalunya y en el Museo Arqueológico Nacional, numerosas conferencias en varias países europeos, asiáticos y americanos y artículos de divulgación, cabe destacar la elaboración en 2003 de la reproducción facsimilar de un sector de la Galería Inferior. Esta réplica, elaborada por el mismo equipo que realizó la “neocueva” de Altamira (Matilde Múzquiz, Pedro Saura y la empresa Tragacanto, S.L.), puede contemplarse actualmente en la exposición permanente del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria. Pero las tecnologías avanzan a toda velocidad y hoy es ya imprescindible el recurso a las técnicas de restitución 3D y de realidad virtual. Con esa finalidad, gracias a la generosa aportación de la Stuart Weitzman Foundation y la World Monuments Fund, se ha realizado “Memoria: historias de La Garma”, un viaje interactivo en Realidad Virtual, narrado por Geraldine Chaplin, que permite al usuario explorar el interior de La Garma, moviéndose libremente por varios espacios de la cueva, y le ofrece la recreación de diversas actividades de los cazadores paleolíticos, de sus construcciones, y del terrorífico león de las cavernas que bajó hasta lo más profundo de la cueva para vivir sus últimos días. El trabajo, producido por Morena Films y realizado por Overlat, S.L, ha sido seleccionado en varios festivales de cine y nuevas tecnologías, y ha sido incluido por la revista Forbes entre las 50 mejores experiencias de VR del año 2019. VR Memorias. Stuart Weitzman explorando la instalación interactiva de realidad virtual “Memoria: Historias de La Garma” en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria Dr. Pablo Arias Cabal Autor: Dr. Pablo Arias Cabal Catedrático de Prehistoria en la Universidad de Cantabria, Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria. Investigador de los procesos de neolitización en la Europa atlántica, la Prehistoria cantábrica entre el Paleolítico final y la Edad del Bronce y la arqueología de la muerte Compartir:

Encuentran restos carbonizados de alimentos ingeridos por humanos hace más de 50.000 años El hallazgo demostraría que los primeros habitantes de Australia consumían diferentes alimentos vegetales, incluidos los que requerían preparación para ser comestibles Imagen ilustrativa. Encuentran restos carbonizados de alimentos ingeridos por humanos hace más de 50.000 años Un grupo de científicos ha descubierto en Madjedbebe (Territorio del Norte, Australia) los restos carbonizados de distintos alimentos de origen vegetal de entre 65.000 y 53.000 años de antigüedad, según un estudio publicado en Nature Communications. Con la ayuda de aborígenes, los expertos encontraron los restos —conservados como trozos de carbón vegetal— entre los restos de antiguas cocinas de hogares situados en un refugio de piedra arenisca que está considerada como el sitio aborigen más antiguo de todo el país oceánico. Los científicos pudieron identificar 10 alimentos vegetales diferentes mediante el análisis del carbón vegetal conservado, entre ellos distintos tipos de frutas, nueces, tallos de palmera, raíces y tubérculos. Esto demostraría que los primeros habitantes de Australia consumían diferentes alimentos vegetales, incluidos aquellos que requerían preparación para resultar comestibles. Adaptación al medio “Los primeros australianos tenían grandes conocimientos botánicos y esta fue una de las cosas que les permitió adaptarse y prosperar en este nuevo entorno”, explica Anna Florid, miembro de la Universidad de Queensland y autora del estudio. “Pudieron garantizar el acceso a carbohidratos, grasas e incluso proteínas al aplicar este conocimiento, así como la innovación tecnológica y la mano de obra, la recolección y el procesamiento de alimentos vegetales australianos”, añadió. Los investigadores aseguran que el reciente hallazgo corresponde a una época anterior a las pruebas existentes de este tipo de prácticas en Sahul, antiguo continente que durante miles de años abarcó Australia, Nueva Guinea, Tasmania y la isla indonesia de Ceram. “Estos resultados sugieren que la amplitud de la dieta sustenta el éxito de las primeras poblaciones humanas modernas en esta región”, señala el estudio, subrayando que el uso de “mano de obra en el procesamiento de plantas” garantizaba “el acceso fiable a nutrientes en nuevos entornos”. ¡Si te gusta Antrophistori

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El descubrimiento de un esqueleto de neandertal en una cueva de Irak sugiere el uso de flores en sus ritos funerarios En caso de confirmarse el hallazgo, ‘sugeriría una complejidad cultural de alto orden’ en los neandertales, destacó la autora de estudio, Emma Pomeroy La cueva de Shanidar en Irak El hallazgo de un esqueleto de neandertal en la cueva de Shanidar (norte de Irak), famosa por la cantidad de fósiles de esta especie enterrados allí, proporciona nuevas pruebas de que los neandertales sepultaban a sus muertos y sugiere que podrían haber utilizado flores en sus rituales funerarios, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Antiquity. Los científicos detallaron que junto a los restos de un neandertal que vivió hace 70.000 años encontraron antiguas partículas de polen y otros restos de plantas mineralizadas que rodeaban su esqueleto. En los años 1950, los especialistas desenterraron los restos de diez neandertales en este mismo lugar y también hallaron polen cerca uno de ellos, un descubrimiento que llevó a los científicos pensar que estos homínidos realizaban rituales de enterramiento con flores. Sin embargo, esta hipótesis recibió críticas de otros expertos que argumentaban que los restos de polen podían haber aparecido como resultado de una contaminación posterior provocada por la presencia de personas que trabajaron y vivieron en la cueva. Otros sugirieron que el polen podía haber sido transportado hasta allí por roedores o insectos. No obstante, el nuevo hallazgo refuerza la teoría de que los neandertales realizaran entierros con flores, señalan los investigadores. “Estoy llegando a pensar que este escenario es mucho más plausible y estoy llena de entusiasmo de ver los resultados completos de nuestros nuevos análisis”, comentó la osteóloga y paleoantropóloga de la Universidad de Cambridge y autora principal del estudio, Emma Pomeroy, según recoge Reuters. Los científicos han debatido durante años el nivel de la sofisticación cognitiva de los neandertales y están intentando averiguar si estos practicaban ritos funerarios similares a los de los Homo sapiens. Según Pomeroy, la clave consiste en la intencionalidad detrás del entierro. “Se puede enterrar un cuerpo por razones puramente prácticas, para evitar atraer carroñeros peligrosos y/o para reducir el olor. Pero cuando esto va más allá de los elementos prácticos, es importante, porque eso indica un pensamiento más complejo, simbólico y abstracto, compasión y cuidado por los muertos, y tal vez sentimientos de luto y pérdida”, destacó. “Si los neandertales realmente usaron la cueva de Shanidar como un sitio de memoria para el entierro ritual repetido de sus muertos, esto sugeriría una complejidad cultural de alto orden”, concluyó Pomeroy. Según la especialista, en los últimos años han aparecido más evidencias de que los neandertales eran más sofisticados de lo que se pensaba anteriormente, desde dibujos en las cuevas hasta el uso de conchas decorativas. ¡Si te gusta Antrophistoria, no olvides seguirnos en nuestras Redes Sociales! Autoría| Redacción Vía| Antiquity Imagen| Graeme Barker / Reuters el marzo 02, 2020 Etiquetas: Antropología, Irak, Neandertal, Paleoantropología

La cueva de Shanidar en Irak

Ciencia ADOLFO SUÁREZ ILLANA En defensa de los neandertales, los otros humanos En contra lo que dice Adolfo Suárez Illana, “no existe ninguna evidencia de infanticidio en esta especie humana”, explica el experto Antonio Rosas Conéctate Guillermo Altares Twitter Madrid 29 MAR 2019 – 16:35 CET Reconstrucción de una familia neandertal en la cueva de Krapina, en Croacia. Nikola Solic REUTERS | Audio: Onda Cero Desde que se descubrieron sus primeros restos óseos, en el siglo XIX, los neandertales siempre han resultado una presencia incómoda. La idea de que existieron otros humanos, miembros de la misma especie, pero claramente diferentes, era difícil de asimilar por lo que resultó mucho más fácil describirles como brutos y salvajes frente a los civilizados Homo sapiens, nuestra especie. Sin embargo, en las últimas décadas, esa imagen ha cambiado totalmente y se les considera tan avanzados, intelectual y tecnológicamente, como nosotros. Neandertales, la extinción de los otros humanos En defensa de los neandertales, los otros humanos La revancha de los neandertales En defensa de los neandertales, los otros humanos Si los neandertales desaparecieron, ¿qué hacemos nosotros aquí? Ese cambio de percepción, basado en un aluvión de evidencias científicas, todavía no ha calado totalmente como queda claro después de las insultantes —contra las mujeres y contra los neandertales— declaraciones de Adolfo Suárez Illana, número dos de la lista del PP por Madrid. “Los neandertales también lo usaban [en referencia al aborto], pero esperaban a que naciera y le cortaban la cabeza”, ha declarado en una entrevista con Carlos Alsina en el programa Más de Uno, en Onda Cero. La imagen de esos otros humanos como asesinos despiadados, que se comportaban como animales —el infanticidio es habitual en bastantes especies, donde las madres tienen que proteger a los cachorros de los machos—, es muy difícil de arrancar del imaginario colectivo al igual que siempre es complicado derrotar la ignorancia. Porque la ciencia dice algo totalmente diferente. El antropólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Antonio Rosas, uno de los mayores expertos mundiales en neandertales, no tiene ni idea de dónde ha sacado el político conservador esa peregrina idea porque sus afirmaciones no tienen ninguna base en el registro arqueológico. “No hay ninguna evidencia de infanticidio. Ninguna. Lo que sabemos es más bien todo lo contrario, porque sí que hay evidencias de que los niños recibían un tratamiento mortuorio especial”, explica Rosas, autor de libros como Los fósiles de nuestra evolución (Ariel) y Los neandertales (Catarata / CSIC) y que excavó en la cueva asturiana de El Sidrón, uno de los grandes yacimientos de esta especie humana. PUBLICIDAD Ads by Teads “A los niños se les trataba con consideración, con ofrendas mortuorias”, prosigue este investigador. “Si se hubiesen producido decapitaciones, tendría que haber evidencias arqueológicas y no existen. No tenemos ninguna duda de que era una sociedad que cuidaba de los débiles, por ejemplo de los ancianos, aunque eso es algo que comparten todas las sociedades humanas. Hace 1,9 millones de años, en Georgia, ya tenemos evidencias de cuidado de los ancianos. Todas las sociedades humanas heredan esta organización social. En el caso de los neandertales hay diferentes lugares donde se observa sin ninguna duda”. Los neandertales fueron una especie humana europea, de hecho la única especie humana totalmente europea. Su nombre viene del valle de Neander, en Alemania, donde se descubrieron algunos de los primeros restos. Vivieron desde el Mediterráneo hasta Siberia, y también llegaron a Oriente Próximo. Evolucionaron desde una especie anterior de homínidos hace unos 250.000-300.000 años y desaparecieron hace unos 40.000 años (algunos científicos creen que estuvieron presentes en Gibraltar hasta hace 28.000), coincidiendo con la llegada a Europa desde África de los sapiens. Eso quiere decir que habitaron en Europa durante 200.000 años –un periodo temporal inmenso, si tenemos en cuenta por ejemplo que las cuevas de Altamira se pintaron hace 15.000 años– y que fueron capaces de adaptarse a todo tipo de cambios climáticos, incluyendo durísimas edades de hielo. “Lo que sabemos es más bien todo lo contrario, porque sí que hay evidencias de que los niños recibían un tratamiento mortuorio especial” El principal misterio que les rodea sigue siendo por qué desaparecieron. La hipótesis que comparten más investigadores es que se trató de un colapso provocado por la debilidad de la población y por la lucha por los recursos con los nuevos humanos que llegaron de África. No existen tampoco evidencias arqueológicas de que se produjesen enfrentamientos violentos entre los sapiens y los neandertales. Eso no quiere decir que no ocurriesen, solo que no se han encontrado huellas. En los últimos años se han realizado una serie de descubrimientos que han transformado nuestra imagen de esta especie humana, morfológicamente diferente –eran mucho más corpulentos y el cráneo era distinto, sobre todo por la frente–, aunque podríamos encontrarnos con uno en el metro sin que nos extrañase demasiado. Ahora sabemos que tenían la capacidad de lenguaje (por el gen FoxP2), que manejaban el pensamiento simbólico porque pintaban las paredes de las cuevas, que tecnológicamente estaban muy avanzados, que cazaban en grupo, que se decoraban con plumas y pinturas el cuerpo, que realizaban enterramientos… En otras palabras, que eran como nosotros, diferentes pero tan humanos como nosotros. De hecho, muchos científicos consideran que han sobrevivido en nosotros. Cuando un equipo del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), dirigido por el biólogo sueco Svante Pääbo, ganador del premio Príncipe de Asturias, secuenció el genoma neandertal en 2010, se produjo un hallazgo que cambió nuestra visión de lo que significa ser humano al descubrir que se produjeron encuentros sexuales entre neandertales y humanos. Todos los humanos actuales no nacidos en África tienen entre un 2% y un 4% de genes neandertales.